viernes, 31 de octubre de 2014

Cuando los Muertos Regresan


Hoy es Halloween. El tradicional Samhain (pronunciar sow-en) celta y el Sabbat más importante para la brujería y el neopaganismo.

En estas noches, cada vez más largas, se celebran las noches de las ánimas, los días de muertos. Antiguas creencias que afuera de las ciudades tienen un significado muy hondo pues evocan unos días en los que nuestros antepasados sabían algo. Un misterioso algo. Un oculto saber que hoy en día no tiene cabida en una sociedad que cierra los ojos ante lo esencial, que no es más, y ahí es nada, que aquello que alimenta nuestro espíritu.

Los muertos han estado siempre presentes en nuestra cultura. En aquellas sociedades cerradas y aisladas de los pueblos, los muertos formaban parte de la vida. El culto a la muerte y a los difuntos se remonta a etapas muy tempranas y se ha podido descubrir debido a los restos de enterramientos que se han descubierto donde se encontraron huesos teñidos de rojo, separación de cráneos, disposición de cuerpos siguiendo linealidades astronómicas o geográficas así como la aparición de objetos junto a los cadáveres.

Los vivos, una vez que mueren, pasan a engrosar las filas de aquellas multitudes que intuimos que están al otro lado del velo, justo al otro lado de esa delicada frontera que separa la realidad física de la invisible, ese mundo que está al otro lado del cerco. Pero estos muertos no están quietos. Si bien para muchos la muerte es el fin de todo, para las personas que nos dedicamos a la brujería y a cabalgar en las noches de tormenta, sabemos que el trasiego de los muertos es idéntico al de los vivos. Son innumerables las historias que nos llegan sobre muertos que se aparecen o que se dejan ver veladamente. 

Muchos vienen queriendo dar un mensaje de vital importancia a un familiar vivo, otros quieren abrazarnos, algunos quieren venganza y otros muchos ni siquiera saben que han muerto. Unos quieren una misa, otros arreglar asuntos inconclusos. En cambio otros transmiten luz y transmiten paz. Pretender hacernos creer que no existen es cercenar nuestra espiritualidad. Somos seres trascendentes y al otro lado la actividad es febril.   

Este núcleo tan trascendente y necesario para comprender la vida es ignorado por la mayoría. Pero por mucho que se ignore, más tarde o más temprano uno de nosotros tendrá un encuentro, más o menos impactante, con esa realidad intangible. Es imposible permanecer ajenos a ella.

No suelo contar cosas personales en mi blog, pero no puedo dejar de contar lo que me ha sucedido estos días con respecto a algunos familiares que me precedieron y que ahora están en aquellos mundos elevados. Ellos sí están elevados, los hay que no, pero hablar sobre los asuntos de los muertos daría pie a crear un blog solo para ellos.



Muchos sabréis que recientemente he vivido un episodio dramático con un familiar que estuvo gravemente enfermo de forma repentina y que gracias al universo y a las fuerzas mágicas de la naturaleza ha sobrevivido y está bien. Aquellas noches yo no sabía qué iba a suceder y tampoco podía cruzar el cerco porque no tenía la serenidad necesaria para hacerlo así que me sentía completamente a oscuras. Pero cuando me quedaba dormida, esos dos familiares se me aparecían. Todas las noches, en muchos sueños y siempre me mostraban cosas que me tranquilizaban, sonreían mucho y estaban envueltos en una luz resplandeciente. Así que una mañana de aquellas me levanté y gracias a ellos supe que todo iría bien, como así ha sido. Nunca les estaré lo suficientemente agradecida.

Samhain es especial para mí este año, no tan festivo como otros pero cada cual ha de celebrarlo como le dicte su espíritu. En cuanto caiga la noche, en el momento preciso en el que el atardecer se transforme en noche, encenderé mi calabaza y el fuego de mi hogar y haré que no se apaguen hasta el amanecer. Cocinaré algo con calabaza y ya he preparado una mezcla de manzana, frutas del bosque, escaramujo, hinojo y canela para celebrar como al atardecer, los muertos queridos estarán pendientes de nosotros esperando una señal.

¡Feliz noche de Halloween para todos!

Suddenly, all of my ancestors are behind me. "Be still" they say. Watch and listen, you are the result of the result of the love of thousands. Unknown.

Dedicado a Joaquín Pueyo y Alfonso Ruescas. Siempre ahí.


jueves, 23 de octubre de 2014

El Altar para los Ancestros


Nos acercamos a Samhain, uno de los sabbats más importantes para la brujería tradicional. Es el Sabbat o la festividad que marca el comienzo de la Mitad Oscura del año. Es la fiesta de la última cosecha así que es un Sabbat de agradecimiento por cuanto hemos recibido en el año pero también, como todo lo que tiene que ver con la oscuridad, es una época de aprendizaje, a veces difícil y duro.

Samhain es una palabra del gaélico irlandés que hace referencia a la noche que transcurre entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre. Sam significa verano y fuin, final. En realidad la palabra proviene del proto-indoeuropeo siendo semo-* una palabra que significa igualmente verano, es decir, vemos como algunas culturas europeas no distinguían más que dos estaciones anuales: la mitad oscura, que empezaba con Samhain y la mitad de luz, que comenzaba con el Imbolc o Candlemass, el 2 de febrero.

Aparte de las festividades alegres  y divertidas de Samhain, popularmente conocido como Halloween (All Hallows Eve o Noche de Todos los Santos, así es traducido en castellano), hoy nos enfocaremos en la parte más trascendental de esta fiesta. Pienso que cada persona el libre de celebrarlo como quiera. Siempre se puede celebrar una gran fiesta y pasarlo muy bien, pues esa noche es para eso pero también podemos encontrar un momento para celebrar el significado real de esta festividad o al menos lo que significa para muchos paganos.

Samhain es una fiesta de los muertos. Si bien estamos señalando un día, es en estas fechas cuando su presencia se hace más patente si bien Samhain, al ser una fiesta de tránsito, de paso de una época a otra del año, se convierte en un momento fronterizo o liminal donde las barreras entre unas dimensiones y otras desaparecen y los mundos se hacen visibles unos a otros. De ahí su importancia. La antigua espiritualidad regresa en todas aquellas llamas que encendemos esa noche para honrar a los que nos precedieron.


Podemos honrar a nuestros familiares fallecidos o a nuestros ancestros del Oficio, los ancestros brujos, los poderosos antepasados que nos guían al cruzar el cerco por los siempre peligrosos y nunca predecibles caminos del otro mundo. Es a partir del Samhain cuando los muertos nos visitan y se hacen más visibles. Es posible que podáis percibirlos en sueños y algunos de vosotros, los que cruzáis el cerco, podéis recibir quizá inesperadas visitas. La puerta estará abierta hasta que vuelva a cerrarse tras el paso de Imbolc.

En el altar tenemos una forma directa de recordarlos. Podemos encontrar un pequeño rincón de nuestro hogar donde ofrecerles regalos y hablar con ellos. Contarles las cosas positivas que nos suceden y contarles nuestras preocupaciones y necesidades. Elevarles encendiéndoles velas y si ellos están bien, es una forma de que nos transmitan el estado en el que se encuentran. En ese altar podemos pedirles ayuda y consejo, es un lugar de respeto hacia ellos.

En el altar podemos colocar todo aquello que simbolice algo importante para nosotros, algo que nos vincule a ellos espiritualmente, tanto si es el espíritu de un familiar como un ancestro del oficio o guía espiritual nuestro. En ambos casos, sabremos qué ofrecerles. Quizá en el caso de un familiar sea algo más sencillo. Podemos colocar fotografías u objetos personales. Si es un ancestro brujo, todos aquellos objetos simbólicos que utiliza para comunicarse contigo como pudieran ser hierbas, huesos, objetos determinados, dibujos… Para los muertos es bueno ponerles agua, pues nos moveremos en el campo de las emociones. Y siempre velas, las llamas siempre han sido y serán un elemento clave de la brujería tradicional. En el caso de un altar para recordatorio de los muertos, encenderemos velas blancas o azules.

Si nos disponemos a hacer un trabajo más profundo que transciende el mero hecho de recordarlos, las velas han de ser negras y si es posible utilizaremos un paño negro para colocar encima los objetos. Siempre ha de estar presente la vara. Me estoy refiriendo a trabajos relacionados con la adivinación o solicitar determinada información o consejos desde el otro lado. Hablamos de comunicación más directa que implica un trabajo de cruzar el cerco. Recomiendo, si es posible, acudir al cementerio y recoger tierra de la tumba del difunto. Eso unirá más vuestro vínculo espiritual con él. Como siempre suelo aconsejar, solicitar permiso antes de recogerla y dejar en ofrenda tres monedas doradas. La Dama Oscura guarda los cementerios y nunca hemos de llevarnos nada porque sí. Nunca se ha de cruzar el cerco porque sí sino por razones importantes o, si es tu oficio, porque alguien te lo solicita y debes ayudarle. La tierra colocarla en un recipiente bonito, algo que honre su memoria y lo trate delicadamente y con respeto.


No olvidéis que el trabajo con los muertos es una de las tareas más esenciales de la brujería del cerco, si no la más. Como hemos comentado algunas veces en este blog, los brujos del cerco no creemos en dioses sino en los espíritus de la naturaleza y los muertos. Trabajamos con ellos, los honramos y desde luego, que mejor día para rendirles un homenaje que Samhain.

La semana que viene, ya previa a la noche de Halloween, seguiremos hablando sobre estos asuntos relacionados con los muertos y sus misterios.



martes, 14 de octubre de 2014

Las Arañas


Los gansos comienzan a volar hacia el sur. El viento y el frío van haciendo acto de presencia y los días se acortan cada vez más. Las noches, por el contrario, se alargan. Es el otoño, una estación que me encanta porque no solo inspira sino que invita a la introspección y a la reflexión.

La Gran Madre se despoja de sus hojas. Los días son más tranquilos que los bulliciosos días del verano y de lejos viene el olor de las fogatas, de los puestos de castañas y boniatos y de las primeras chimeneas que algunos ya encienden al atardecer. Ha comenzado el frío y estamos adentrándonos en la Mitad Oscura del año, tiempo de presagios y de prodigios.

Por eso hoy vengo a hablaros, dentro de la sección “Animales sagrados”, de la Araña, un animal que a muchos repele pero que a mí siempre me ha caído bien. Recuerdo que de pequeña me gustaba que hubiese arañas en la habitación. Las consideraba mis amigas y me hacían compañía. Me daba miedo la oscuridad pues desde niña pude ver muchas cosas y algunas me asustaban. Pero ahí estaban las arañas, toda la noche pululando por el techo o por las paredes. Me gustaba encender la luz y verlas corretear por el techo y tejer sus telas de araña. De hecho, casi nunca dejaba que en casa se limpiasen las esquinas de telas de araña.

Nunca debemos matar un animal. Aunque nos dé miedo o repelús, es mejor que tratéis de echarlo de la casa sin dañarlo o pedir ayuda a alguien que lo pueda coger y sacar gentilmente. Una de las cosas que me ha enseñado mi oficio como bruja del cerco es a darme cuenta y valorar en consecuencia la importancia que tiene todo en la naturaleza. Y es que nada sucede por casualidad.

Todos los animales tienen un significado en este mundo, una razón de ser. Cada ser tiene una forma de conciencia, pero ninguna es mejor ni peor. Son distintos grados de evolución y desde algún ángulo de la realidad, seguramente se nos esté escapando el profundo valor que contiene todo.

La araña es un ser misterioso dotado de profunda significación y variados matices que puede aportarnos mucha información cuando estamos abiertos para recibirla. Simboliza la energía femenina y la creatividad en esencia. Su principal señal de identidad es su capacidad para tejer complejas telas de araña, un milagro de ingeniería orgánica.

Si sueñas con una araña o comienzas a verlas en tu vida de forma sincrónica, no lo achaques a la casualidad ya que, como antes explicamos, ésta no existe. Sería positivo que la considerases como un espíritu guía. Al igual que la araña diseña y teje una tela maravillosa, quizá tengas a tu disposición ideas complejas y sólidas que están esperando manifestarse en tu vida, que las canalices y exteriorices. Cuando hablamos de energía femenina, ésta aplica a los hombres también pues nos referimos solamente a un aspecto creativo dentro del ser humano, sea éste hombre o mujer.


La araña simboliza el espíritu creador. De hecho, para algunas tribus de indios americanos la araña es considerada el símbolo del Gran Espíritu que creó el universo.

Al igual que la araña espera pacientemente su presa, y aquí hablaremos por supuesto de una presa simbólica, la presencia de este animal como tótem vuestra vida podría estar sugiriéndo que tengáis más paciencia en un proyecto o idea. Dedicar más tiempo a una idea, prestarle más atención y buscar el tiempo necesario para alimentar vuestro espíritu desarrollando ese proyecto creativo.

Son tejedoras del destino. Están asociadas a todos los mitos germánicos y del norte de Europa asociados con el destino. La araña considera todas las partes y aspectos de tu vida y los sitúa en un todo. Su propósito es inspirarte e insuflarte perspectiva ante una situación, un proyecto, una actitud o una forma de pensar.


Además, una araña nos aporta el equilibrio entre el pasado y el futuro, entre lo físico y lo espiritual, lo masculino y lo femenino. Nos ayuda a despertar capacidades artísticas profundas porque las arañas son las guardianas del alfabeto primordial. Puede ser también que estén hablando a tu inconsciente, tratando de averiguar si estás ignorando tus ideas o proyectos. A menudo, las personas que se dedican a la escritura, suelen ver arañas o éstas se manifiestan con frecuencia en su vida. 

Nota: lamento no haber estado por aquí en un tiempo. Debido a la enfermedad de un familiar, no me ha sido posible atender prácticamente ninguno de mis asuntos cotidianos. De ahora en adelante todo volverá a la normalidad. Ruego me disculpéis. 

martes, 23 de septiembre de 2014

El Elemento Fuego


Esta noche ha comenzado, a las 4:29h de la madrugada, el otoño. Mi estación predilecta del año. Para la brujería tradicional, esta estación es mágica porque contiene la entrada a la Mitad Oscura del año, un tiempo donde se manifiestan todo tipo de fenómenos de los que ya hemos dado buena cuenta en este blog, precisamente en esta entrada de la que os dejo la referencia: La Mitad Oscura.

Curiosamente, anoche se fue la luz de la zona donde vivo. Nos quedamos sin luz toda la noche, las calles, las casas… Justo vivo en la linde de la población y ahora que escribo esta frase me doy cuenta de que no puede ser casualidad. Más allá de mi casa solo hay campo. Se da la casualidad que acabamos de pasar la fase de Luna Nueva por lo que no había ninguna luz en el cielo. Para colmo, tampoco se veían las estrellas porque nubes de lluvia cubrían todo. Me asomé un rato a la ventana y me quedé un rato contemplando la poco habitual oscuridad. Y en ese momento me di cuenta de cómo debió de ser la vida en la Tierra hace no tanto tiempo, cuando no existía la luz eléctrica. De hecho hay algunas poblaciones cercanas que no han tenido alumbrado hasta hace cincuenta años. Anoche todo estaba, literalmente, como la boca del lobo. ¡No se veía nada! Cuando mis ojos se acostumbraron a la oscuridad, tan solo se atisbaban algunas formas de árboles y arbustos diseminados por el campo. Un poco más allá, todo era oscuridad. Y de esa oscuridad del campo, podías esperar que saliese cualquier cosa. Incluso, en ocasiones, me pareció ver moverse algunas cosas…

La aparición de las misteriosas luminarias o la Santa Compaña en parajes tan oscuros como el que yo vi anoche debía ser poco menos que estremecedor.

Me pregunto lo que debió de ser en aquellos tiempos la llegada de la noche para nuestros antepasados. Y comprendí la importancia tan enorme que tenía el fuego, la luz, para ellos. En aquellas noches de la Mitad Oscura del año donde en cada casa se invocaba a la luz encendiendo la chimenea, la gloria o candiles y velas para poder ver algo en esa gran oscuridad.

Para quienes no sepáis qué es la gloria, os diré como curiosidad que en Castilla y León, muchas casas de pueblo tienen este antiguo y eficaz sistema de calefacción inspirado en el hipocausto romano. Un hogar o chimenea escondida debajo de una trampilla situada en el suelo de la casa. Por allí se introduce la paja o los sarmientos, que son de combustión lenta. Una serie de galerías recorren, bajo el suelo de la casa, las principales dependencias y el humo sale por una chimenea o humero empotrado en el muro. Así, las dependencias del piso inferior estaban caldeadas todo el día y en estos parajes donde los inviernos son durísimos, era y es un gran sistema de calefacción. De ahí viene la frase “estar en la gloria” como sinónimo de estar muy a gusto, pues aquellos que estaban en las habitaciones encima de la gloria estaban calentitos, secos y confortables.



El fuego era importantísimo para para aquellas gentes. Y es además uno de los cuatro elementos básicos para trabajar brujería. Los elementales asociados al fuego son las salamandras, pero no el animal, sino una forma astral conocida con ese nombre. En ocasiones son vistas en forma de bola de fuego, otras veces son tan rápidas como un destello. La tradición feérica también recuerda haberlas visto como seres vestidos con capas y capuchas rojas.

El fuego es un elemento misterioso pues adquiere muchas y variadas formas hasta casi parecer sobrenatural. Los espíritus del fuego están relacionados con la creatividad, la energía vital y con el espíritu. El fuego genera luz y nos aporta energía para comenzar cualquier acción o movimiento. Nos aporta coraje y valentía, enciende nuestra pasión y nuestro entusiasmo. El fuego es además símbolo de nuestra visión interior, del fuego creativo. El fuego es la luz del sol, el calor del desierto, la especial llama de una vela o el calor de un buen fuego en la chimenea.



Como todo en la naturaleza, puede llegar a ser muy destructivo pues tiene, como los demás elementos, el poder de guardar la vida pero también de destruirla. Es siempre salvaje, indomable y peligroso y por esa razón habremos de saber utilizarlo en nuestros encantamientos o conjuros. Si lo usamos para destruir, deberíamos aprender primero a  usarlo pues podemos causar grandes males. En cambio, podemos invocarlo para trabajar todo lo que tiene que ver con la transmutación o la transformación. Es el fuego que calienta el Caldero de la Gran Madre, el recipiente que transmuta lo que ya no nos sirve en algo completamente nuevo que se convertirá en alimento para nuestro espíritu. Es el Espíritu de la Forja, del herrero, concepto tan básico y fundamental para la brujería del cerco.

Lo usaremos también para limpiar y purificar. Recordemos todos los rituales que se celebran en la Noche de Walpurgis y las fiestas del Solsticio de verano cuando encendemos hogueras y las saltamos para purificarnos o quemamos papeles con todo aquello que es viejo, que nos perjudica o que nos hace daño para dejar paso a lo nuevo que ha de llegar. O las hogueras cercanas al Samhain o Halloween, mi sabbat más querido.

En Halloween, entre otras cosas, encendemos hogueras para hacer que la tierra sea fértil. Las cenizas de los fuegos sagrados se esparcen sobre los campos de labranza para transferir el vigor de los Espíritus del fuego a la tierra. Es también símbolo poderoso de protección, por eso en estas fechas oscuras es común ver procesiones de gente llevando antorchas para invocar esa protección espiritual.



El fuego es también asociado con la fuerza vital, con la energía que insufla la vida, es decir, la energía del espíritu. Las mujeres saltan las hogueras para invocar fertilidad y los hombres virilidad.

En brujería del cerco, de hecho creo que en toda la brujería tradicional, solemos encender un fuego a la caída de la tarde y no dejar que se apague. Ese fuego ha de permanecer encendido porque para nosotros, por nuestras fuertes creencias en los espíritus de la naturaleza, simboliza el espíritu que habita nuestro hogar. Mantener el fuego encendido es un acto de profunda espiritualidad pues representa nuestra íntima conexión con esos poderes del territorio.



sábado, 13 de septiembre de 2014

Podcast entrevista Clave 7 - Brujería del Cerco

Buenas tardes a todos,

Clave 7 ha publicado ya el post en su canal de ivoox. Os facilito el link para que podáis escuchar una agradable entrevista en la que abordamos de un modo general qué es la Brujería del Cerco y tocamos algunos temas como la caza de brujas, el viaje al Sabbat y otro tipo de cuestiones relacionadas con el Arte. 

Esperamos que os guste y de nuevo, quiero agradecer públicamente al estupendo equipo de radio de Clave 7 por su amabilidad al contar conmigo para esta entrevista.

Espero sea de vuestro interés. 

Clave 7 (12.09.14)

Brujería del Cerco - Fenómeno de Petrozavodsk - Numerología tántrica

jueves, 11 de septiembre de 2014

Me entrevistan en radio en Clave 7



Para aquellos que podáis y tengáis tiempo, os comento que mañana 12 de septiembre a las 23:00h, hora peninsular, el programa de radio Clave 7, que emite en Tenerife desde Radio Geneto 107.5 FM, me hará una entrevista de una hora de duración aproximadamente.

En ella trataremos puntos y aspectos importantes de la brujería tradicional europea. Intentaremos grabar la entrevista y colgarla en un podcast para todos aquellos de vosotros que no podéis escucharla en directo, tengáis acceso a la misma.

Gracias a todos por vuestra fidelidad. 


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Ayer pasé un rato muy agradable con el maravilloso equipo de Radio Clave 7. Desde aquí, quiero agradecerles la oportunidad de poder charlar un poco sobre este tema tan apasionante como es la brujería. 

Comentaros que de momento no está el podcast en su canal, pero que pronto lo subirán y podréis escucharlo todos. ¡Os avisaremos!

martes, 9 de septiembre de 2014

Los Árboles de las Hadas II


Árbol de hadas. Fitzroy Gardens, Melbourne 

Todos los árboles están habitados por un espíritu, el espíritu del árbol que, como vimos el otro día, recibe muchos nombres. Los Pookas, Cluricaunes o las misteriosas damas vestidas de blanco suelen aparecer cerca de estos árboles y de determinados arbustos. Es imposible recoger todos los nombres de estos misteriosos seres que aparecen cerca de estos árboles llamados Fairy trees o los Árboles de las hadas. Mucha gente no se atreve a pasar de noche cerca de uno de estos árboles y son numerosas las historias de personas que han desaparecido en su cercanía. También son numerosas las historias que han tenido estados alterados de conciencia y otros tipos de experiencias numinosas sentados bajo sus ramas.

También son numerosas las tradiciones populares dadas a decorar los árboles y sus ramas en las principales fiestas relacionadas con el ajetreo agrícola. La gente cuelga de sus ramas pañuelos, cencerros o campanas, cintas de colores y cristales para honrar al espíritu del árbol. Un espíritu que ayudaba a los humanos a mantener el entorno limpio de energías e influencias indeseables y un espíritu que, a su vez, necesitaba la ayuda humana pues los árboles, aunque fuertes y poderosos, son también muy vulnerables a la acción humana.

Si viajáis a cualquier lugar e indagáis un poco en sus tradiciones, encontraréis sorprendentes leyendas relacionadas con los árboles. Y sin entrar en detalles, seguro que todos recordamos lo que hacemos cuando llegan las fiestas del Solsticio de invierno, las Saturnalia, conocidas como Navidad. Nos gusta decorar abetos, llenarlos de bolas de cristal de colores, de piñas, cintas, objetos comestibles, estrellas… Antiguamente, antes de la llegada del malhadado cristianismo, en la copa del árbol no se colocaba un ángel, seres insisto, de dudosísimas cualidades éticas para con los humanos, sino que se colocaba a un espíritu de la naturaleza, a un hada representando el triunfo del espíritu de la luz frente al espíritu de la oscuridad. Eran las noches del solsticio de invierno, cuando la noche más larga del año anunciaba la llegada de la luz al mundo, días más largos y noches cada vez más cortas.


Incluso existen cultos asociados a la magia de los árboles y los espíritus. Hay culturas que han guardado con más mimo su alma pagana que otras. Tal es el caso de los países anglosajones o germanos. Y como muestra, un botón. En el año 1.999 se planificó la construcción de una autopista que iría desde Limerick a Galway. Su construcción tuvo que demorarse diez años debido a que un espino crecía justo donde debía ir la autopista. Las gentes locales se opusieron con fuerza a que talasen el árbol debido a que era bien conocido por ser un árbol de hadas. Finalmente, la carretera fue desplazada unos metros para evitar que el espino fuese talado.

Precisamente el espino es un árbol con mucha tradición feérica. Hay mucho folklore asociado a que alrededor de este árbol se reúnen las hadas y muchos tabúes sobre cortarlo o llevarlo al interior. Son árboles entrada. O bien porque señalan importantes lugares telúricos para acceder al Elphame o bien porque las propiedades de sus hojas propician algún tipo de estado alterado de conciencia.


Además del espino, existen árboles asociados al mundo de las hadas y que están íntimamente asociados con ellas: roble, fresno, manzano, abedul, encina, avellano, aliso, serbal, saúco y tejo. Si bien en todos los árboles habita un espíritu y pueden verse hadas, son éstos los árboles que más tradición arrastran y cuando la tradición habla, hemos de pararnos a escuchar lo que ésta nos quiere decir realmente. Iremos viendo en el blog las propiedades mágicas de estos árboles.